miércoles, 7 de diciembre de 2011

Arte abstracto en Venezuela

El arte abstracto es el estilo artístico que surgió alrededor de 1910 y cuyas consecuencias múltiples han hecho de él una de las manifestaciones más significativas del espíritu del siglo XX.
El arte abstracto deja de considerar justificada la necesidad de la representación figurativa y tiende a sustituirla por un lenguaje visual autónomo, dotado de sus propias significaciones. Este lenguaje se ha elaborado a partir de las experiencias fauvistas y expresionistas, que exaltan la fuerza del color y desembocan en la llamada abstracción lírica o informalismo, o bien a partir de la estructuración cubista, que da lugar a las diferentes abstracciones geométricas y constructivas.

Esta corriente se observa en nuestro país a partir de la década de los 50, cuando varios artistas reacios a los viejos modelos de la Escuela de Artes Plásticas tomaron rumbo a París promoviendo la renovación del arte venezolano siguiendo las corrientes abstractas europeas. Negaron completamente las representaciones de la realidad. Quisieron centrarse en problemas netamente plásticos, es decir, en una pintura sin ningún mensaje paisajista o retratista, en la que lo único importante es el color, la luz, la textura, la composición, la construcción de las formas y los materiales. En otras palabras, rechazaron lo anecdótico o cualquier significado ajeno a la pintura misma. De esta manera, quisieron introducir el arte venezolano a las tendencias internacionales.

Algunos de los artistas venezolanos que se destacaron en el abstraccionismo han sido: Jesús Soto, Carlos Cruz Diez, Pascual Navarro, Alejandro Otero, Mateo Manaure, Luis Guevara Moreno, Carlos González Bogen, Narciso Debourg, Perán Erminy, Rubén Núñez, Dora Hersen, Aimée Battistini, entre otros.

Jesús Soto nace en Ciudad Bolívar el 5 de Junio de 1923 y muere en Paris el 14 de Enero del 2005. Fue uno de los creadores del arte cinetico. Implementó una nueva manera de interactuar con la obra de arte, en la cual es el espectador quien tiene protagonismo, ya que esta solo puede estar completa con la ilusión percibida por la mente del observador; este se pasea en torno a la obra para adentrarse en el efecto cinético de una pieza inmóvil. Tal fenómeno lo denominó "vibración" o generación de movimiento virtual.




Carlos Cruz Diez nació  en Caracas, Venezuela, el 17 de agosto de 1923. Junto con Jesús Soto es uno de los artistas cinéticos más importantes del mundo. Para Cruz-Díez, el arte debe ser experimentado, vivido y compartido. Por ello se centra en recrear el entorno propicio para que las personas vivan el arte."El artista debe reflejar las circunstancias de su tiempo en un testimonio que pudiera sensibilizar a las gentes e inducirlos a cambiar sus "nociones' y actitudes abriéndole caminos al espíritu"











Exposición ficticia


Para aquellos que se pregunten qué es el oribana y por qué el título de esta entrada es exposición ficticia, la explicación es bastante simple... La elaboración de este blog ha sido un requerimiento de una materia llamada técnicas de información y comunicación, en la misma me han solicitado la presentación de un afiche elaborado en photoshop, en el cual se invite a una futura exposición de mis trabajos como artista. Debido a que tengo tiempo trabajando con el origami y a que me he especializado en el oribana me decidí a hacerlo en base a tal arte.

El oribana es la fusión de dos artes japonesas: origami e ikebana. El primero se refiere a la elaboración de figuras a traves del plegado de papel, en el origami no se utilizan tijeras ni pegamentos, solo papel y manos; el ikebana por su parte es el arte de los arreglos florales, cargados de un sentido simbólico relacionado con el tiempo y el espacio, y además con la composición, el color y la forma.Por lo tanto el oribana es el arte floral hecho a partir del papel.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Alejandro Otero

Nació en El Manteco, estado Bolívar, el 7 de marzo de 1921.
A los 18 años ingresa en la escuela de Artes Plásticas y Artes Aplicadas de Caracas, allí no solo participó como estudiante sino también  se condujo como profesor de un curso y una cátedra; egresó en el año 1944 tras haber realizado su primera exposición junto a César Enríquez en el Ateneo de Valencia.
En 1945 recibe una beca para estudiar en París, en la Escuela de Altos Estudios de la Sorbona.  En su estadía allá realizó la serie de “Las Cafeteras” en las que se ve influenciado por Picasso en el camino hacia la abstracción.

Concluido su período de formación (1949) regresó a Caracas, donde fue recibido con gran polémica debido a las obras producidas en Francia, las cuales expuso en el Museo de Bellas Artes, en el Taller Libre de Arte y en el Instituto Pedagógico de Caracas – en la que sería su primera exposición individual-.
Regresó a París en 1948 y junto con otros pintores venezolanos fundó el grupo Los Disidentes, los cuales adoptaron el arte abstracto como oposición a los lineamientos académicos de la vieja escuela basadas en la tradición figurativa y paisajística.
En 1951 viajó a Holanda donde se vio fuertemente influenciado por el arte de Mondrian.
Regresó a Caracas en 1952 y a partir de entonces sus indagaciones en el campo de la abstracción lo condujeron hacia el hecho arquitectónico: desarrolló murales, vitrales, paneles en mosaico y aluminio,… y otros

Entre 1955 y 1960 trabajó en la etapa de los Coloritmos, los cuales tuvieron repercusión latinoamericana y le hicieron merecedor de reconocimientos en Barranquilla (1957) y Sao Paulo (1959)
Interesado en el teatro, Otero realizó la escenografía para varias obras en el Teatro Nacional, el Teatro Municipal y el Ateneo de Caracas.
En 1958 obtuvo el Premio Nacional de Pintura en el XIX Salón Oficial Anual de Arte Venezolano con su Coloritmo Nº 35. Participó en ese mismo año en la reformulación conceptual de la Escuela de Artes Plásticas y Artes Aplicadas de Caracas, que a partir de ese momento se llamó Escuela de Artes Plásticas Cristóbal Rojas, escuela en la que reinició actividades docentes.
Se desempeñó como coordinador del Museo de Bellas Artes entre 1959 y 1960.
A finales de 1960 retornó a París, en donde permaneció hasta 1964. Durante este lapso abandonó el riguroso y colorido abstraccionismo geométrico de su obra para desenvolverse en la monocromía: el color prácticamente desaparece prevaleciendo la aproximación a la forma plástica en superficies de naturaleza informalista. Es así como en 1962 desarrolló los Ensamblajes y Encolados que retoman los postulados de Duchamp o ensamblajes monocromos como El Alicate Azul (1961) o Serrucho Horizontal (1963)
En 1967 inició una nueva etapa dentro de sus búsquedas al crear obras tridimensionales. Frente a un equipo multidisciplinario comenzó el proyecto de la Zona Feérica de El Conde, como un homenaje a Caracas en el cuatricentenario de su fundación. En este las estructuras ideadas por los artistas participantes eran el centro de las actividades recreativas. Dentro de este contexto desarrolló las esculturas Rotor, Vertical vibrante oro y plata, Estructura Sonovibrátil, Noria hidroneumática, Torre acuática e Integral vibrante, inauguradas en 1968.

La Gobernación del Estado Bolívar creó, en 1971, el Salón Anual de Pintura Alejandro Otero. Ese mismo año obtuvo la beca de la John Simon Guggenheim Memorial Foundation. Gracias a ella se incorporó al Centro de Estudios Visuales Avanzados del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) donde continuó sus investigaciones sobre las esculturas cívicas y sus nexos con la realidad natural
En 1975 asistió como invitado especial a la XIII Bienal de Sao Paulo, Brasil, y al año siguiente junto a Miguel Otero Silva y Manuel Espinoza, introdujo un proyecto para crear la Galería de Arte Nacional, lo cual se materializó en 1976.

En 1982 participó en la XL Bienal de Venecia. Allí se presentó con diferentes obras y dos estructuras, Abra Solar y Aguja Solar, las cuales fueron instaladas a la entrada de la Bienal y en Lido
En 1986 se instaló la Torre Solar en el Complejo Hidroeléctrico Raúl Leoni del Estado Bolívar En 1987 se le rindió homenaje con ocasión de la Primera Bienal de Arte de Guayana en el Museo de Arte Moderno Jesús Soto, institución a la que donó 33 obras para su colección.
 Fallece el 13 de agosto de 1990 a los 69 años de edad. Por decreto presidencial y como homenaje póstumo el 14 de agosto la Fundación Museo de Arte La Rinconada asumió el nombre de Fundación Museo de Artes Visuales Alejandro Otero. La Gobernación del Estado Bolívar creó el Premio de Artes Plásticas Alejandro Otero. Representó en 1991 a Venezuela en la XXI Bienal de Sao Paulo con 75 obras y le es otorgada una Mención Honorífica post-mórtem.
En conmemoración del primer aniversario de su fallecimiento, el Museo de Artes Visuales Alejandro Otero organizó una exposición que incluyó la versión definitiva de los Collages Ortogonales realizados por medio de la computadora y el primer ensayo de escultura para la intemperie en color Una flor para Nora. Dos de sus obras fueron restauradas e instaladas en la autopista Caracas-La Guaira: Abra solar y Los Cerritos, esta última realizada con Mercedes Pardo. La Fundación Galería de Arte Nacional (FGAN) posee de Otero varias obras, pertenecientes a sus diversas etapas.

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